
No dejes que el alba despunte en tus oídos.
Si lo haces no podría olvidarte,
y sólo así conseguiría ver.
A veces ese túnel se hace tan estrecho.



Puede perderse todo y a partir de ese todo conformar otro nuevo.
Construir de las ruinas, reciclar lo que sirve y evaporar lo desechable.
Comenzar a ser esa doble memoria que puede herirnos o no.

(Los Momentos, de Eduardo Gatti)
..Qué gusto que volviese tu voz de lluvia rodando por mis pies y mi respirar fuese más simple, aun cuando el mundo se desmoronara y el pétalo del otoño soplara los huesos del cadáver, ese mismo que te quiso sin necesitarte, ese mismo que nunca esperó estar junto a ti..







Sólo no te vistas de negro, amor,
no trates de enmudecer la ya epopeya del deseo.
Rompe las cadenas, teje destinos,
desarma la vil cofradía que intenta poner en mis ojos una venda
y en el corazón una herida sin sanación.
Sólo sé que puedes y
mirar la tierra con la mirada altiva
al igual que con la luna encantas tus amoríos.
Nadie, queriendo las escamas de mi cola,
podría desafiar las bondades del destino,
excepto tú,
tú, que con las manos heladas penetras en mis ánimos y
reinventas el color de mi vientre.
Sólo escúchame, que bien sabes que puede herirme
el silencio:
Amor, sólo apaga las luces esta noche
y dejarías de ser sólo sombra.

..Mirar como se tienden las gotas de lluvia negra sobre los pastizales del campechano, sintiendo el alma confortada por el eterno abrazo de dos cuerpos.

Tanta noche sufragando a nuestros cuerpos. Quererte entre temblor y osadía de nada argumentaba el poco equilibrio que cubría el tiempo, los segundos, el nudo irrepimible en la garganta que lanzaba sus extensiones queriendo hacerte parte de él.
'Tócame, destierra el nombre de carne, hueso y mujer que he disfrazado para ti'. Y esas palabras no salían, no deshabitaban mi boca presurosa a entregar lo que tú también anhelabas en silencio, siempre aquel que, dueño de los espectros que jugaban a ser hombre bajo el cielo raso y manchas de sangre, nos mudaban hacia submundos que respirábamos ya muertos.