jueves, febrero 08, 2007

Si tú supieras... cuánto es lo que yo recuerdo.


Nada podrá hacerte de nuevo, ser junto a mí.


Los barcos encallados reclamarán a las olas lentas y ahogadas de la tarde, presumiendo en su brisa el reflejo de tus manos sosteniéndome. Mostrará en sí mismo tu llanto dulce y profundo, tus abrazos, tu cabello resbalándose por tu rostro, tu boca trémula y esos ojos claros donde pude verte, verte como a nadie he visto.

Y la ausente arena desaparecerá con los recuerdos que tengo de tu alma, tu silencio que le daba otro perfume al aire, como de una densidad más nostálgica, pero más bella. Y verá como las nubes se tropezarán unas contra otras, sin saber si el fin fue separar las manos o cantarte en tantos rostros sin la esperanza de encontrarte. De toparme contigo aunque fuese en un mismo pensamiento, o un mismo sollozo que ahogáramos entre la niebla.
Y saber que eres como eras y, aunque nada cambiara, aun podría hallar tu caricia llenándome el mundo al mirarnos y querernos como nadie comprende que se quiere.
Amar tierna y desde lejos, enviarte a trozos las palabras y a gritos mis besos imperfectos, esos enamorados hasta el último palmo...

... Pero nada podrá hacerte de nuevo, y ser junto a mí lo que éramos.



3 comentarios:

Blas Torillo Photography dijo...

A veces la vida es así. Nomás nos deja huecos en el alma que nadie puede llenar de nuevo.

Y ahí guardamos los recuerdos, porque nada podrá volver a ser.

Besos Amy. Gracias por ir a la casa.

Anónimo dijo...

... Creo que ahora sé cuanto recuerdas, me sorprendiste.
u.u ... Justo vengo intruseando mundos, hoy.

Te diría tanto, dios mio!. Pero bueno, el silencio nostálgico se desliza en las gargantas y miradas.

esa foto >.<...

Blas Torillo Photography dijo...

¿Todo bien amiga?

Amy... Besito.