
Nada podrá hacerte de nuevo, ser junto a mí.
Los barcos encallados reclamarán a las olas lentas y ahogadas de la tarde, presumiendo en su brisa el reflejo de tus manos sosteniéndome. Mostrará en sí mismo tu llanto dulce y profundo, tus abrazos, tu cabello resbalándose por tu rostro, tu boca trémula y esos ojos claros donde pude verte, verte como a nadie he visto.
Y la ausente arena desaparecerá con los recuerdos que tengo de tu alma, tu silencio que le daba otro perfume al aire, como de una densidad más nostálgica, pero más bella. Y verá como las nubes se tropezarán unas contra otras, sin saber si el fin fue separar las manos o cantarte en tantos rostros sin la esperanza de encontrarte. De toparme contigo aunque fuese en un mismo pensamiento, o un mismo sollozo que ahogáramos entre la niebla.
Y saber que eres como eras y, aunque nada cambiara, aun podría hallar tu caricia llenándome el mundo al mirarnos y querernos como nadie comprende que se quiere.
Amar tierna y desde lejos, enviarte a trozos las palabras y a gritos mis besos imperfectos, esos enamorados hasta el último palmo...
... Pero nada podrá hacerte de nuevo, y ser junto a mí lo que éramos.
3 comentarios:
A veces la vida es así. Nomás nos deja huecos en el alma que nadie puede llenar de nuevo.
Y ahí guardamos los recuerdos, porque nada podrá volver a ser.
Besos Amy. Gracias por ir a la casa.
... Creo que ahora sé cuanto recuerdas, me sorprendiste.
u.u ... Justo vengo intruseando mundos, hoy.
Te diría tanto, dios mio!. Pero bueno, el silencio nostálgico se desliza en las gargantas y miradas.
esa foto >.<...
¿Todo bien amiga?
Amy... Besito.
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