lunes, septiembre 27, 2010

Memento de los amantes.


" (...) Quería escribir sobre todo,
sobre la vida que tenemos y
las vidas que hubiéramos podido tener.
Quería escribir sobre todas las formas posibles de morir."


Virginia Woolf.


Escrito a la película The hours.


No hay más amor. El verdadero amor se resume y se disgrega en ese mundo de fragmentos; fragmentos de ellas, de ellos, de mí. De la consolidación de promesas e intentos y agonías que respiramos alguna vez, en algún lugar del tiempo. 

Llegan las horas, otra vez. Revuelven mi memoria y la engullen como una presa que pide ser devorada. Y se vuelve imposible querer del todo cuando hay tantas palabras aprisionándose junto a distintas sonrisas aquí adentro. Tantos amaneceres llenados con la primera imagen tuya del día, que no es tuya, sino de muchos. Son las horas vividas y vívidas que hay en mí. Sus abrazos, mi necesitar desesperado y sin rumbo, sus palabras dirigidas a nadie que yo soy y la respuesta de mi mano quejumbrosa que se entrega enajenada.

Hay demasiado que lloran mis lágrimas. Demasiadas miradas profundas y besos sinceros. Y todos importan, y ninguno se va. Excesivos detalles que hielan mis huesos, excesivas horas, excesivos tormentos que se camuflan de luz. Excesiva realidad en un mundo que no es capaz de contenerla.